RETIRO de CUARESMA: Parroquia El Salvador (Málaga)
Teniendo como telón de fondo los EE de san Ignacio de Loyola, se planteó esta experiencia de oración y encuentro. El Padre Salvador Gil, fue nuestro acompañante espiritual para subir a Jerusalén con Jesús. Para ello hemos practicado desde el silencio, el deseo profundo que propicie un encuentro con el Señor cada uno en el sótano de su vida. No se trataba pues, de un fin de semana de sosiego y tranquilidad espiritual sino sobre todo una oportunidad para la misión, disponiéndonos interiormente para recibir gracias y dones de Dios y de su bondad. Hemos aprendido que orar no es lo que nosotros hacemos sino lo que nos ocurre cuando nos ponemos delante de Dios. La oración tiene más de don recibido que de producto conseguido.
Tres momentos para la oración: Meditar discurriendo de la memoria al entendimiento y del entendimiento al corazón. Contemplar las escenas evangélicas propuestas para la oración, centrándose en la figura de Jesús cordialmente sentida y gustada. Repetir el momento orante, para después hacer memoria de lo vivido: traer los sentidos a la oración. Por último, Salva nos invitó a que aprovechemos esta Cuaresma para poner en marcha si aún no lo tenemos un Proyecto de Vida que nos permita avanzar con brújula a través de nuestro personal camino de santidad. Agradecemos las facilidades que siempre nos proporciona la Comunidad parroquial de El Salvador con quién compartimos la Eucaristía del domingo y también la generosidad del padre Salva que, días antes, hubo de sustituir por circunstancias al ponente previsto.









