ENCUENTRO REGIONAL DE EQUIPOS EN MOVIMIENTO (Málaga-2026)
Se
nos reitera que los Equipos de Nuestra Señora no son un movimiento de mínimos.
Nuestra espiritualidad es exigente y profundamente humana, y pasa por la
oración cotidiana que alimenta una vida vivida en clave evangélica. Hacer la
voluntad de Dios no es solo “hacer cosas”, sino ir creando actitudes, a base de
pequeños actos fieles, de los que nacen hábitos de vida.
El verdadero valor de nuestro
Movimiento no está solo en la reunión mensual, sino en lo que vivimos durante
el mes que transcurre entre una reunión y otra. Hablamos como nos decían Ángel
y Mariló de intentar vivir desde el agradecimiento y no desde la deuda,
reconociendo la gracia que actúa en nuestra vida cotidiana. De ahí la
importancia de la Sentada y del Retiro Anual del que no deberíamos prescindir porque
las fechas que se hayan propuesto no nos encajen… siempre es posible organizar
una escapada que nos permita vivir juntos esa “sentada extensa”, tan necesaria
para volver a lo esencial en presencia de Dios.
La
oración conyugal es una actitud profunda: buscar juntos nuestra verdad, delante
de Dios. Es un camino de santificación en y por la vocación del matrimonio. El
sacramento no significa renuncia, sino una elección libre que se concreta en el
cónyuge para fundar un santuario que refleje el amor que Dios nos tiene a
ambos. En este camino es clave la escucha, entendida como acoger al otro en sus
diferencias, sin juzgar. Escuchar de verdad es un acto de amor y de humildad.
Nuestros
Responsables de Formación también se afanaron en rescatar de sus fuentes el
sentido original de algunas partes de la Reunión de Equipo, afirmando por
ejemplo que la Puesta en Común nos invita a mirar la vida diaria desde la
oración para así valorar nuestra coherencia, porque —como se nos recuerda— “si
no vivo como pienso, acabaré pensando como vivo”. La Participación supone
poner en común la vivencia de los seis Puntos Concretos de Esfuerzo: cómo nos van
ayudando, y cuando es necesario, una
oportunidad para abrirse a la ayuda mutua; con humildad para solicitarla y con generosidad
para ofrecerla.
El
P. Juanma Ortiz, consiliario regional y del equipo Antequera-1 nos expuso el
papel que se espera de los ENS en la sociedad actual y en la Iglesia, aclarando
numerosas dudas sobre el particular. Finalizamos con la celebración de la
Eucaristía en la que el consiliario nos convocó a la unidad. Nuestro agradecimiento a los organizadores,
ponentes. al Padre Juanma y a la Parroquia de El Salvador de Málaga cuyas
magníficas instalaciones hemos podido disfrutar.
Que
Nuestra Señora de los Hogares haga posible que el legado del Padre Caffarel
siga siendo para nosotros un tesoro vivo, que no solo conservamos, sino que
damos a conocer con nuestra manera de vivir, orar y amar.














